Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 golpeó la madrugada del viernes 28 de marzo de 2025 a Myanmar y Tailandia, dejando una estela de destrucción y caos. El epicentro se localizó en la región noroeste de Myanmar, cerca de Mandalay, pero las fuertes sacudidas se sintieron en varias ciudades del sudeste asiático, incluyendo Bangkok, la capital tailandesa, que ha declarado el estado de emergencia.
Colapso de un rascacielos en Bangkok y múltiples víctimas
Las autoridades han confirmado que un edificio en construcción de 30 pisos colapsó en el distrito de Chatuchak, Bangkok, dejando al menos tres muertos y decenas de desaparecidos. Equipos de rescate trabajan a contrarreloj para localizar a las víctimas atrapadas bajo los escombros.
En Myanmar, la situación es aún más grave. Los reportes preliminares indican más de 140 fallecidos y al menos 700 heridos. La ciudad de Mandalay sufrió graves daños estructurales, con edificios desplomados y carreteras inhabilitadas. Además, en la capital, Naipidó, la torre de control del aeropuerto sufrió colapsos parciales, afectando el tráfico aéreo.
David Aparicio, un chef vasco residente en Bangkok, relató su experiencia al momento del sismo: «Todo se movía, fue una sensación aterradora. Las alarmas comenzaron a sonar y todos evacuamos los edificios corriendo».
En redes sociales, cientos de videos muestran edificios tambaleándose, grietas en el suelo y personas corriendo en busca de refugio. La comunidad internacional ha expresado su preocupación y está movilizando ayuda humanitaria para las zonas más afectadas.
El gobierno de Tailandia ha ordenado la suspensión de actividades en varias zonas de Bangkok para evaluar daños estructurales y garantizar la seguridad de los ciudadanos. En Myanmar, equipos de rescate trabajan en la remoción de escombros y atención médica de emergencia.
Se espera que el número de víctimas aumente conforme avancen las labores de rescate. Organismos internacionales como la ONU y la Cruz Roja han ofrecido su apoyo para mitigar los estragos del desastre.
Expertos en sismología advierten que podrían registrarse fuertes réplicas en las próximas horas. La población ha sido instada a mantenerse alerta y seguir los protocolos de emergencia.
La tragedia ha dejado al mundo en vilo, recordando la vulnerabilidad de la región ante eventos sísmicos de gran magnitud. Conforme avance la jornada, se espera mayor información sobre los daños y el impacto real de este devastador terremoto.