Por: Edna Medad Díaz
Monterrey, Nuevo León – La noche del pasado sábado, el icónico dúo australiano Empire of the Sun hizo vibrar el escenario del Auditorio Banamex en un concierto que quedará grabado en la memoria de sus fans. Con un despliegue visual impresionante y una energía contagiosa, la banda liderada por Luke Steele y Nick Littlemore ofreció un espectáculo que combinó música, luces y una atmósfera mágica.
Desde el momento en que las luces se apagaron y el público estalló en vítores, quedó claro que la noche sería especial. La apertura con «Changes» puso a todos en movimiento, mientras que los trajes llamativos y la escenografía futurista transportaron a los asistentes a un mundo de fantasía. La producción del show, que incluyó pantallas LED y efectos visuales deslumbrantes, complementó a la perfección la música electrónica y pop que caracteriza a la banda.
A lo largo de la noche, Empire of the Sun interpretó una selección de sus mayores éxitos, incluyendo “Cherry Blossom”, «Walking on a Dream» y «We Are the People», que hicieron que el público cantara al unísono. La conexión entre los artistas y los fans fue palpable, creando un ambiente de celebración.
Uno de los momentos más destacados fue la interpretación de «High and Low», donde el público se unió en un coro masivo, creando una experiencia colectiva que resonó en cada rincón del Auditorio Banamex. La energía no decayó en ningún momento, y el dúo supo mantener el ritmo con una mezcla de nuevos temas y clásicos que hicieron vibrar a todos.
El concierto no solo fue un despliegue de talento musical, sino también una celebración de la vida y la creatividad. Empire of the Sun, con su estilo único y su enfoque visual, logró que cada asistente se sintiera parte de algo especial, un viaje sonoro que trascendió las fronteras de la música.
Al finalizar el espectáculo, el público dejó el Auditorio Banamex con sonrisas y recuerdos imborrables, ansiosos por compartir la experiencia con amigos y familiares. Sin duda, Empire of the Sun dejó una huella en Monterrey, reafirmando su estatus como uno de los actos más innovadores y emocionantes de la música contemporánea.
Con este concierto, la banda no solo conquistó a sus seguidores en Monterrey, sino que también demostró que la música tiene el poder de unir a las personas, creando momentos mágicos que perduran en el tiempo.